prevé facturar 250 millones en 2026
El grupo planea incorporar seis nuevos establecimientos
Ona Hotels & Apartments cerró 2025 con una facturación de 200 millones de euros e inversiones de 95 millones para ampliar su portfolio. La cadena barcelonesa de la familia Barrau opera actualmente 52 establecimientos con 8.153 habitaciones en España, Marruecos y Andorra, y prevé alcanzar los 250 millones este año.
Crecimiento del 34% impulsado por adquisiciones estratégicas
Barcelona, 02/02/26
La compañía barcelonesa, fundada hace tres décadas por Carlos Barrau Ribera y controlada íntegramente por la familia, incrementó sus ingresos un 34% en 2025.
El crecimiento se debió al aumento de actividad en su red de hoteles, aparthoteles y apartamentos, así como a la adquisición de nuevos activos. En términos comparables, el incremento fue del 9%. La operación más relevante del ejercicio fue la compra a Globalia de seis hoteles Be Live, tres en Tenerife y tres en Marruecos. La cadena también adquirió el hotel Don Juan en Lloret de Mar, dos establecimientos en Mallorca y Tenerife, y en enero anunció la compra del Ritual Torremolinos. El endeudamiento neto pasó de una vez el ebitda a 1,8 veces tras el intenso esfuerzo inversor.
Expansión selectiva con foco en la rentabilidad
Nacho Barrau Puy, CEO de la compañía, destaca que 2025 fue un año récord con mejora sustancial de la rentabilidad derivada del aumento de tarifas y economías de escala.
Para 2026, el objetivo es incorporar seis hoteles más, con especial atención en Cádiz y Marruecos, además del litoral mediterráneo, Baleares y Canarias. Algunas adquisiciones están en fase avanzada de negociación. Sin embargo, el directivo advierte que cada año analizan más de 300 operaciones pero encuentran crecientes dificultades por los precios elevados del mercado. La cadena mantiene un enfoque selectivo y descarta por ahora entrar en nuevos países, argumentando que existe potencial suficiente en los mercados actuales.
Modelo familiar sin cambios en la estructura accionarial
La familia Barrau mantiene su apuesta por el control total de la compañía y descarta incorporar socios financieros a corto plazo.
No obstante, Nacho Barrau señala que los inversores sí podrían comprar hoteles de su cartera para que Ona continúe gestionándolos bajo contratos de management. Esta flexibilidad permitiría a la cadena seguir expandiendo su presencia sin comprometer el modelo de negocio familiar. De los 52 establecimientos actuales, 32 son en propiedad, lo que proporciona solidez patrimonial al grupo. El bajo ratio de endeudamiento y la fortaleza financiera demostrada posicionan a Ona Hotels para afrontar el ejercicio 2026 con garantías en un mercado cada vez más competitivo.






